16 mayo 2007

Chatty Chatty


Incrédulo me he quedado tras ver que en el diario Gara, de orientación ya conocida, publicó recientemente un dossier especial que echaba la vista atrás, en su 70 aniversario, a cierto bombardeo orquestado por la aviación de Mussolini, anterior al de Gernika. Memoria histórica, nostalgia, justicia, lo que queráis. El caso es que el encargado de escribir el reportaje, oriundo precisamente de esa villa vizcaína, no es otro que cierto autor amado y añorado que vive y publica desde la clandestinidad.

Este paseo por el dolor y la impotencia es simplemente cojonudo. Por cosas como estas son por las que valen la pena los medios de comunicación. Un acto de rebeldía que a muchos no gustará, pero a mí me parece hermoso (aclaro que no tengo ninguna conexión ideológica con el autor, faltaba más). Tan evidente, pero tan sutil. Los encargados de buscar ya-sabemos-qué tienen la respuesta en las narices. Y jamás se enterarán. Y así seguirán los años. Y mientras tanto Anari, o Ruper Ordorika o muchos otros seguirán adaptando poemas de sabe-dios-quien, como homenajeando su ausencia; esa ausencia tan delicada y magníficamente conservada que marca un gran paradigma sobre lo que es la poesía. Escribir poesía o vivir como un poema. Esconder o esquivar. Que aprendan todos esos hijos de puta que se creen artistas y que no hacen más que insultar, a base de mal gusto, todo lo que llevamos en las venas.